Hoy me publicaron en el diario Sevillainfo el artículo:
Sevilla, la seductora ciudad que año tras año en primavera vuelve a dejarnos su inconfundible olor a azahar, pero también a un intenso incienso con su nube delante de los pasos que serpentean muchas de nuestras calles, olor a pescaito frito y buñuelos, así como a fino y manzanilla, allí en el real de Los Remedios.
Sevilla también es color, su cielo azul intenso contrasta con el verde de sus naranjos y el coral rojizo de sus naranjas. El azul cielo que contrasta con el negro de sus mantillas y que se vuelve penetrante y vivo, con las flamencas al pisar el amarillo albero de la feria o cuando un encastado negro zaino pisa el amarillo albero, al son de un capote amarillo y fucsia, rojo y oro, en las tardes de la Maestranza, cálidas cuando no calurosas que contrastan con las crudas mantillas de las sevillanas.
VER ARTÍCULO